Copa de vino

Copa de vino, ¿cual es la ideal?. Seguramente, después de leer nuestros artículos te estás haciendo un gran conocedor de este fantástico mundo, vas aprendiendo a conocerlo y a tutearlo para saborearlo, te estarás preguntando, ¿si para cada ocasión usas la correcta?

Tampoco debemos olvidas las copas para licores porque un buen vino nunca esta reñido con el mejor licor.

Esta es una bebida peculiar porque incluso servirlo en copas diferentes puede cambiar la manera que sabe.

Esta simple guía pretende ayudar a los fundamentos de servir dicho elixir y recogiendo que tipo de vidrio es el adecuado para asegurarse poder saborearlo en todo su esplendor.

Qué copa de vino utilizar

Esto es crucial, no vale un vaso de plástico, ¿te imaginas?, hablando seriamente, yo te diría que debemos partir de una premisa, cada uno debe tomarse con una diferente.

En definitiva, si buscas poder disfrutar con tranquilidad de ellos para apreciar su sabor, olor o incluso el color del vino, elige la adecuada porque ahí es donde está el secreto para disfrutar de él.

Esto es así, porque cada uno presenta su propia hegemonía su propio nombre, y requiere de un recipiente acorde a ese momento para que pueda expresar todo su esplendor.

Y ahora te preguntarás, ¿una diferente para una bodega específica o una región, o un vino especifico?. Yo siempre abogo por esto último, pero vamos a lo práctico.

Existen para el blanco, para el joven o para el de calidad superior, para espumosos, y para los generosos.

Actualmente la economía no permite hacer muchas inversiones, pero dentro del amplio abanico, yo te aconsejaría una de tallo largo, abombada, transparente del tipo borgoña o burdeos.

copa de vino

¿Suficiente para empezar?, yo diría que es más que suficiente. Teniendo en cuenta que vas a poder disfrutar por la condensación de olores en ella.

Hay una cosa que es importante que tengas en cuenta cuando lo tomes en una de estas majestuosas copas, nunca la cojas por la base abombada, porque se calienta el nuestro néctar divino.

Cógela por la parte del tallo o por la base. ¿Ridículo?, no, es cierto, calentarlo el es contraproducente, y puedes incluso dañarlo.

Fíjate, que existe para cada momento la adecuada, para cada tipo de uva, como te comentaba, me parece algo desproporcionado. Un día te hablaré del tecnicismo sobre el verdadero placer de esta bebida.

Porque un buen vaso chato puede servirte para disfrutar de un vino joven, blanco, rosado da igual.

Para los espumosos, la mejor es la que tiene la forma de flauta, la razón es para que la vista alcance ver la evolución de las burbujas dentro de ella y se concentren los aromas. En fin de año, o cuando te tomes un champan, esta es la ideal es ideal.

Ahora, no recomiendo tomar uno generoso en una cata vinoso en una pequeña. Se pierden mucho en el camino, no permite disfrutar de todos los aromas, de todo su esplendor.

Existe la forma estándar que te mencionaba antes, que está más que bien y es increíblemente adaptable para todos los tipos a mi criterio.

Así que ten a mano una Burdeos, una flauta, y una de tallo alto alargado para que puedas disfrutar de cada uno de ellos con todo su majestuosidad.

Últimamente se ha puesto de moda en algunas asociaciones de amigos del vino, donde se reúnen los amantes de este mundo para tomar el vino en copas personalizadas de formas nada usuales.

Muchas persona buscan por internet ofertas para comprarlas pero no se dan cuenta que lo mejor es ver los vidrios en persona para apreciar su claridad, dimensiones, calidad e incluso sentir el tacto del vidrio en nuestras manos.