Vino ecológico

Si queremos hablar de un vino ecológico, lo primero que tenemos que hacer es comprender lo que es.

Porque de nata te servirá que te explique todos sus secretos, tips sobre él, sino entiendes las condiciones necesarias para que sea catalogado como tal o simplemente su esencia.

Es por ello por lo que vamos a comenzar con los requisitos que debe cumplir para considerar ecológico.

Requisitos para un vino ecológico

En primer lugar los campos en los que se cultivas las uvas de estos vinos deben ser abonados con lo que se denomina como abonos orgánicos naturales, siendo estos muy valorados en el mundo del veganismo.

Unos abonos que tienen un origen totalmente vegetal, los cuales, tiene la característica que proceden de los residuos del propio cultivo. Asimismo, y a pesar de que algunos compost animales están permitidos, dicho abono en ningún caso puede ser de origen animal.

Otro de los requisitos que tienen que cumplir los vinos ecológicos es el que tiene que ver con el embotellado y la conservación del mismo.

Y es que ambos procesos deben llevarse a cabo sin el compuesto SO2, el cual, como se ha demostrado en muchas ocasiones, tiene un efecto nocivo para nuestra salud, así se ha ido demostrando en las añadas de rioja.

producción de vino ecológico

Por último, dentro de los requisitos que debe cumplir un vino ecológico, hay que decir que tiene que llevar un etiquetado que certifique todo lo que hemos comentado para que al consumidor final no le quepa ninguna duda de qué tipo de brebaje se trata.

¿En qué se diferencia de un vino común?

Son muchas las personas las que no terminan de comprender o de ver las diferencias que hay entre un vino resultado de un proceso ecológico y uno que no lo es. En consecuencia vamos a tratar de aclarar algunos puntos que nos pueden parecer cruciales.enologia ecológica

La primera diferencia entre uno que sea ecológico y uno común es la cantidad de polifenoles que contiene la uva con la que se elabora en cuestión. Y es que los vinos a los que nos estamos refiriendo hoy tienen una cantidad de polifenoles bastante más elevada que los otros.

Unos polifenoles que tienen unas grandes propiedades antioxidantes, las cuales, son muy beneficiosas para nuestro organismo y nuestra salud.

La segunda diferencia que encontramos es que la vendimia se lleva a cabo en su totalidad a mano. Esto, aunque puede parecer algo totalmente trivial, permite separar aquellos tipos de vinos según la uva y que no pueden pasar los controles de calidad que necesita un caldo de estas características. Un proceso que es más laborioso pero que es muy eficaz para el resultado final.

Otra diferencia con respecto a los vinos que conocemos todos a día de hoy es la manera con la que se previenen las plagas que pueden atacar a las cepas.

En los ecológicos no se utiliza en ningún momento ningún producto químico. De esta manera los pesticidas en ningún momento van a afectar al sabor del vino ni a los beneficios del mismo.

El auge de los vinos ecológicos

Como te puedes imaginar, en un escenario en el que vivimos hoy en día en el que todas las personas queremos tener una buena calidad de vida en todos los sentidos.

Además, queremos alimentarnos de la mejor manera posible, no es de extrañar que el auge del vino ecológico sea toda una realidad.

De hecho, en contra de lo que podemos llegar a pensar, no solo los consumidores a título individual demandan este tipo de vinos sino que al mismo tiempo cada día son más los restaurantes los que quieren tener en sus cartas.

Son conscientes que estos no están exentos de calidad en ningún momento y que mantienen el sabor que cualquier experto en vinos necesita para acompañar cualquier mesa.

La ecología y sus mejores vinos

A continuación vamos a darte una pequeña lista con aquellos vinos que nos parecen que tienen la calidad suficiente como para estar en cualquier mesa.

El primer al que nos vamos a referir es el denominado como EREMUS Joven. Este es un vino que procede de la uva de la variedad tempranillo de la cosecha del año 2012.

Un vino que ya tiene varios premios en su haber y que se ha ganado a pulso la denominación de origen Ribera del Duero. Un caldo que brilla gracias a su intenso color picota y a su equilibrio tanto en boca como en retrogusto lo que le hace que sea siempre un protagonista en cualquier mesa.

A continuación queremos hablar del vino ecológico EREMUS Crianza del año 2008. Un vino que envejece en barrica de roble francés lo que le confiere una serie de matices realmente interesantes.

vinos ecoloógicos sin sulfitos

Tiene unos tonos rojos y violetas muy destacados lo que le permiten ser inigualable. Ideal para todas aquellas personas que quieren que las carnes y los quesos sean los protagonistas en sus mesas.

El BAIL Mencía es otro de los vinos que queremos destacar y que no puede faltar en esta lista. Tiene una producción y una tirada mínima pero que se ha hecho con mucho mimo con el único objetivo de meterse de lleno dentro de las listas de los vinos más exclusivos.

A sus tonos rojos rubí hay que añadir unos toques como de frambuesa y grosella que le aportan ese dulzor que lo hacen un imprescindible para todo tipo de gustos ya que no es uno de esos que canse en paladar.

Como puedes ver constituyen una alternativa perfectamente válida para todas aquellas personas que quieran degustar uno de los bueno en su mesa.

No solo por los beneficios que tiene para la salud sino porque al mismo tiempo vamos a tener una gran variedad de ellos entre los que podemos encontrar sabores para todos los paladares.

Además, lo mejor de todo esto es que no solo podemos encontrarlos en las bodegas a las que pertenecen estos sino que cada día que pasa son más los puntos de venta en los que los vamos a poder encontrar.

Y es que, en resumen, de lo que se trata es que deje de ser un producto exclusivo propio de personas que tienen acceso a los vinos ecológicos o productos únicos, para convertirse en un producto accesible para todos.