Vinos extremeños

Podemos decir que los vinos extremeños son aquellos que han sido elaborados única y exclusivamente con las uvas que se producen en la comunidad autónoma de Extremadura.

De hecho, aquella zona está protegida por esta denominación y no la puede utilizar ninguna otra.

De hecho, esta exclusividad hace que sea una variedad de vinos que esté pisando fuerte en todo el sector.

Algunas denominaciones de origen muy conocidas tanto a nivel nacional como internacional como pueda ser el caso de La Rioja y sus vinos crianza

Características  de los vinos extremeños

De un tiempo a esta parte, están trabajando muy duro para que los vinos de Extremadura no les coman el terreno que llevan ganado hasta el día de hoy.

En líneas generales tenemos que decir que son unos caldos que son muy generosos en boca y que están cargados de matices una vez se ha dado el primer trago.

Desde hace unos años alguna bodegas se han decantado obtener sus cosechas con la menos intervención humana posible, esto da lugar a una nueva generación de vinos ecológicos.

Esto se debe a que se tiene la sana costumbre de especiar mucho el proceso de manera que siempre queda un regusto muy agradable al paladar.

Evidentemente, en función de la bodega, las especias elegidas son unas u otras ya que no todas van dirigidas al mismo público y no todos los vinos combinan de la misma manera con todos los platos si bien es cierto que podemos encontrar para todos los gustos.

Los vinos de Extremadura más destacados

En primer lugar, tenemos que comenzar hablando de un gran clásico como es el caso del Carlos Plaza Roble. Uno de esos vinos tintos extremeños que brilla por su sobriedad al mismo tiempo que por su pureza.

Es un caldo que ha envejecido en barrica de roble durante 6 meses lo que le confiere un cuerpo bastante interesante. A esto, hay que añadir el hecho de que tiene un dulzor que no es propio de los vinos tintos comunes.

Sin embargo, es precisamente este detalle lo que lo hace tan sumamente especial. Pero lo mejor de todo no es esto. Lo mejor es que es uno de esos vinos que tiene una relación calidad-precio realmente brillante.

vino de extremadura

Ya que una botella tiene un precio de unos 8 euros más o menos por lo que no se puede considerar como un vino caro teniendo en cuenta que casa perfectamente cuando cualquier tipo de carne y queso.

Asimismo, tenemos que hacer mención, como no podía ser de otro modo cuando hablamos del Chacona Bronce.

Una declaración de intenciones desde el primer trago, ahí queda.

Y es que cabe destacar en primer lugar que se trata de un vino del que solamente se hacen unas 20.000 botellas al año por lo que podemos decir que tan solo unos pocos van a tener el gran placer de saborear y paladear esta maravilla.

Es un crianza elaborado con uva Cabernet Suvignon que encaja perfectamente en cualquier mesa.

Además, al igual que el anterior, no es una botella ni mucho menos cara. Sus 9 euros, que es el precio de una botella, da fe de ello.

Una excusa más para tener siempre cerca una botella de este brebaje único y sorprender a los tuyos.

Otro de esos exquisitos caldos que han ido calando con el paso del tiempo en el paladar de los aficionados al vino es Carabal Cavea 2008.

vinos extremeños

A pesar de que comenzó siendo un perfecto desconocido dentro del mundillo.

Lo cierto es que este crianza, envejecido en barrica durante un periodo de 10 meses se ha ganado el respeto de todos.

Es un vino elaborado a partir de una combinación perfecta de uvas que no son otras que Cabernet Sauvignon, Tempranillo, Syrah y Graciano.

Un vino que si bien es cierto que en un primer momento resulta tener un gran impacto en nuestro paladar, según lo vamos degustando nos vamos dando cuenta de que deja unas notas muy dulces y muy delicadas.

Unos matices que conviene paladear con calma a la mesa con unos buenos aperitivos de la tierra.

En cuanto al precio, hay que decir que es el más caro de los que hemos presentado hoy aquí pero no tiene ni mucho menos un precio prohibitivo.

De hecho, 13 euros la botella no nos parece un precio excesivo para la calidad del mismo.

Antes de terminar de hablar de estos vinos, hay que hacer hincapié en la buena fama y reputación que van teniendo con el paso de los años.

Unos caldos que a pesar de que en la primera década del siglo XXI no eran de los más destacados, el buen saber hacer de los bodegueros, la calidad de las uvas y de la materia prima que utilizan así como la paciencia por conseguir un producto.

Esa paciencia conjugada con el buen trabajo han hecho que en muchos casos, se pongan a la cabeza. Y todo ello con una abanico de variedades que ya quisiera más de una denominación de origen a día de hoy.

Como suelo hacer últimamente cuando termino de escribir un artículo, es recomendar  la lectura uno de mis artículos que pienso que puede interesarte.

Hoy te recomendaré que conozcas a los vinos de Argentina. Son los grandes desconocidos en España pero cuando un sumiller español lo saborea en boca, se queda enamorado de esta exquisita bebida.