Rioja Crianza

Antes de pasa a definir el término de Rioja Crianza, tenemos que decir que Rioja, dentro del mundo del vitivinícola, es una denominación de origen española.

La cual, aglutina de una manera perfectamente diferenciable de otras, a aquellos vinos que son elaborados en algunas zonas de las comunidades autónomas españolas del País Vasco, La Rioja, Navarra y Castillas León.

Sin embargo, y debido a la producción que tenemos a día de hoy, podemos decir sin temor a equivocarnos, que esta denominación de origen tiene su producción centrada.

Particularidades del Rioja Crianza

Prácticamente en su inmensa mayoría, en las dos primeras comunidades citadas ya que en las otras dos, sobre todo en Castilla y León.

La producción se puede considerar como despreciable. Muchos persona cuando realizan el Enoturismo.

Sin embargo, si hay una variedad dentro de esta denominación de origen que merece la pena nuestra atención por encima del resto.

Antes de que llegue a nuestra mesa debemos saber la diferencia entre crianza y reserva, para luego enteder que han pasado por un proceso muy particular e incluso por controles que tienen como principales características:

  • En primer lugar, y por encima de todo, lo que se denomina como periodo de crianza comienza a contarse a partir del primer día del mes de octubre del año de la cosecha en cuestión.
  • A partir de ese día, el vino deberá estar al menos dos años en barrica de roble y botella. Un tiempo que se divide en dos fases bien diferenciadas. Por un lado la fase de la estancia en barrica de al menos un año, y por otro lado, el periodo de tiempo que está en botella terminando de envejecer.

En el caso de los rosados el proceso es el mismo con la salvedad de que el periodo en barrica debe ser como mínimo de 6 meses.

Nunca he llegado a entender las necesidades de llegar hasta el año. Ten en cuenta que existen botellas de Rioja Crianza con unos precios elevados no aptos para todos.

Si te está gustando este artículo, tengo que recomendarte leer este sobre los vinos albariños tintos tan apreciado en muchos club de vinos.

Producción de la D.O. Rioja

La producción de estos vinos, la cual, como hemos dicho, está centrada en La Rioja y El País Vasco, es de unos 250 millones de litros de manera anual de promedio.

Una cantidad que puede variar sobre todo en base a dos factores como son la demanda del mercado, siendo esta bastante estable desde hace varias décadas.

Y las condiciones climáticas, las cuales, como nos podemos imaginar, afectan de manera determinante y definitiva a la cosecha que se lleva a cabo año tras año.

Una cantidad de litros que podemos dividir en las variedades, a nivel general, de vino tinto y del  blanco, teniendo una volumen cada una de ellas del 85% y del 15% del total anual respectivamente.

Un factor importante en este mercado es no hacer caso al marketing agresivo de muchas bodegas y para eso debemos aprender a comprar  vinos.

Por que cuando dejamos de lado el factor de la publicidad, guiándose solamente en las cualidades que nos aporta un caldo es cuando disfrutamos de una copa de esta D.O.

Rioja Crianza

Características de la Denominación de Origen Rioja

Si por algo se caracterizan estos vinos es por ser realmente bien equilibrados en todos y cada uno de sus elementos. Un equilibrio, no obstante, que no les hace, ni mucho menos, ser escasos en matices.

Unos matices entre los que destacan los toques aromáticos y frescos propios de la tierra para terminar en un buqué de auténtico lujo que muchos desconocen o no saben apreciar estos matices.

No en vano, estamos hablando de unos caldos que a día de hoy son de los más apreciados y cotizados del planeta sobre todo dentro de sus dos variedades más tradicionales que son las que siguen a continuación.

  • Las variedades tintas como el tempranillo, el mazuelo, la garnacha tinta y el graciano.
  • Las variedades blanca como son la malvasía, la garnacha blanca y, por supuesto, la viura

Puedes ampliar la información en la web oficial del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Rioja.

En este proceso intervendrán factores como el tipo de madera de la barrica o el tipo de cristal de la botella, los cuales, terminarán de conferirle al vino sus cualidades y sus últimos matices antes de ser comercializado y apreciado por nuestros paladares.